Caso 03 · Local comercial · El local al que la gente no entra
Buen producto, buena esquina, y la gente pasa de largo
El patrón más repetido en locales pequeños: un mostrador alto que bloquea la entrada, la caja de espaldas a la puerta, la vitrina tapando la ventana a la calle y luz fluorescente. Se resuelve despejando la línea de entrada, poniendo la caja en posición de mando, abriendo la ventana como escaparate y calentando la luz y los materiales.
Caso tipo: describe una situación frecuente, no un cliente concreto. Las imágenes son recreaciones generadas para ilustrarlo.





- El problema
- Una tienda de diseño en una esquina con buen tráfico. Entra poca gente y la que entra se queda poco. Desde la puerta, lo primero que se encuentra es el mostrador; quien atiende está de espaldas a la entrada y no ve llegar a nadie. La ventana a la calle está cubierta por estanterías metálicas y el producto se amontona.
- El análisis
- Capa 01, entorno: la esquina trae gente, pero la fachada no la deja ver dentro. Capa 03, recorridos: el mostrador corta la entrada; la circulación muere en el primer metro. Capa 04, posiciones críticas: la caja, que en un negocio es la cama, está sin visión de la puerta. Capa 05 y 06: luz fluorescente y metal donde el producto pide calidez.
- Lo que cambiamos
- 01El mostrador pasa a un lateral, con vista a la puerta: quien atiende ve entrar y saluda.
- 02La línea de entrada queda despejada hasta el fondo del local.
- 03La ventana a la calle se convierte en escaparate: dos piezas, una planta y luz propia.
- 04Menos producto a la vista, en estantes bajos de roble; lo demás, en reserva.
- 05Luz cálida con tres planos (general, de acento sobre el producto, de escaparate).
- Lo que cambia
- La gente ve el interior desde la calle, entra sin obstáculo y es recibida de frente. Un local que invita a entrar y a quedarse es lo que convierte el tráfico de una buena esquina en ventas; el estudio ordena en qué orden hacer cada cambio para no cerrar ni un día.